Una historia sobre algunos días inolvidable en el campo al lago de Aluminé.... Llegamos, Nuno y yo, el viernes pasado a la tarde a Neuquen. Ezequiel nos estaba esperando y todos juntos viajamos al campo. El camino de Zapala hasta el lago es bellísimo y el encuentro con el lago Aluminé es impresionante, sobre todo cuando la luz del sol recorta el perfil de las araucarias en la cima de la montana de piedra como esculpida. Llegamos al campo cuando ya estaba casi anocheciendo. La noche hacemos un asado muy rico y no era el ultimo asado de este fin de semana, al contrario. Nunca de mi vida comí tanto carne en pocos días, pero era lo mejor que nunca he comido. El sábado de la tarde se juntó Martín. Los días siguientes hemos hecho muchas cosas. Fuimos a pescar en el río con su agua azul transparente y lleno de pescados. Me encantaba mirar a Martín pescando a la mosca. Tiene un estilo muy gracioso a mirar y también tuvo éxito. Sacó una trucha de 40 cm de largo. Nosotros fuimos también a la laguna del volcán Batea Mahuida. Me divirtió caminar hasta la cima de este volcán. La vista desde lo alto del Batea Mahuida es impresionante. Se ve el lago Aluminé rodeando de los volcanes cubierto de nieve que imponen su majestuosidad al paisaje. Además, el tiempo era extraordinario (He, Che, - ¿como se pronuncia esta palabra? ) No había viento (que es poco común) y un silencio total reinaba sobre la tierra y sus montañas. Un momento perfecto para contemplar. Después la bajada me di cuenta de que, aparentemente, a los demás no lo encantaba tanto de caminar hasta la cima..... Creo que el estomago de Ezequiel estaba gritando a causa del hambre que tenía. Y por supuesto, un asado siguió.... Ezequiel nos ha mostrado también sus talentos de cocina. Cierta vez nos ha cocinado una pasta casera excelente. Aunque la temperatura estaba bastante alta durante el día a causa del sol, durante la noche la temperatura bajó hasta 5 grados. Pero el frío no nos contuvo de ir a fuera a mirar el cielo cubierto de estrellas que iluminaban el silencio del campo. Un silencio que fue interrumpido a veces por el murmullo de 4 chicos tomando fernet. Durante la noche, he tratado de aprender jugar al <truco>. No sé si era el fernet, la manera complicada de explicarme, o mi propio estupidez, pero no logré a comprender esto juego. (Puede ser también porque es un juego por chantas...) De todos modos reíamos mucho y era muy divertido. Por lo menos gané el concurso de roncar... El tiempo que he quedado a Aluminé ha estado excepcional y dejé con lindos recuerdos. Y todo eso, gracias a vosotros; Nuno, Martín y por supuesto Ezequiel. ¡Mil Gracias Ezequiel por tu hospitalidad! ¡Y sé también con seguridad que atrás el decorado alguien estuvo orquestando todo..... gracias Meche! Espero que disfrutares las fotos que he sacado.

Emmanuel Pauwels, may 8, 2002

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