Pingyao es un pueblecito, muy recomendable si buscas el aire bucólico de la antigua China. Con sus construcciones de la Dinastía Ming, rodeadas por una preciosa muralla, es un lugar donde perderse en el tiempo, pasear tranquilamente por sus calles, regatear en sus tiendecitas y degustar su espléndida cocina.
Dormirás en hoteles típicamente chinos, con sus camas y mobiliario de Dinastías lejanas. En este lugar, se rodó la película La Linterna Roja, y realmente, al llegar la noche, entiendes que no tuvieron que utilizar ningún decorado, todo el pueblo se ilumina con decenas de farolillos rojos.
Imprescindible alquilar una bicicleta y moverse por el pueblo con toda libertad.
Lugares de interés:
Templos: Intramuros, hay un templo muy bonito, donde ofrecen constantemente incienso, y puedes subir lo suficientemente alto, para contemplar los techos de las casas.
A 6 kilómetros de Pingyao, existe un tempo budista maravilloso, donde se pueden observar diversas imágenes de Buda, muy antiguas e interesantes. Además, tiene el atractivo de que no es un lugar muy turístico, y prácticamente estas solo, lo que le da más fuerza y misticismo al Templo. Se puede ir desde Pingyao al templo en bici, es un paseo por una carretera que nunca se termina, pero el tramo final, con sus campos de girasoles y los pastores contemplándote anonadados, es muy bonito.
Callejuelas: Lo más interesante de Pingyao, son sus calles y sus antiguas casas, hay que perderse en ellas, tanto de día, con toda su animación, como de noche, cuando encienden todos los farolillos rojos, y el ambiente se torna de lo más romántico. Es un lugar donde descansar y llenarte de toda la belleza que lo rodea.
Muralla: Se puede subir y dar un paseo por todo el perímetro del pueblo. La verdad es que la vista que ofrece, por algunos lados, no es la imagen que se tiene del centro turístico de Pingyao, pero vale la pena ver la otra realidad, no sólo el lado bonito y arreglado para ser presentado al visitante...
Gente: Muy simpáticos y amables, aunque, supongo que debido a la creciente marabunta de turistas que van llegando, puedes encontrarte con algún chino más listo de la cuenta, o algún hotel donde te quieran cobrar un montón de yuanes sin motivo. Hay que ir con un poco de vista, pero en general son muy agradables. Hay muchos ancianos, vestidos aún con el traje Mao, y a la madrugada, alrededor de la muralla, puedes ver grupos de gente practicando Tai-Chi, danzas con espadas, con abanicos, maestros enseñando a niños artes marciales... Vale mucho la pena madrugar un poco para ver toda la vida y el ambiente que hay a esas horas en Pingyao.
Donde dormir: Recomendable 100% el hotel Yi De, donde encontrarás un servicio extraordinario, muy buenos precios (100 yuans la noche, 2.000 pesetas de las de antes) y es un lugar precioso, sobre todo por la noche, cuando encienden todos los farolillos rojos y ponen una música china muy dulce. El restaurante del hotel es también muy bueno, todos los platos son exquisitos. En el mismo hotel alquilan bicis, y la dueña os ayudará en todo lo que pueda (incluso en comprar billetes de tren). Muy buena gente, si vais, saludadlos de mi parte.
Cómo llegar: Muy bien comunicado por la red ferroviaria China, se puede llegar desde diversos puntos, eso si, teniendo en cuenta que es muy posible no conseguir litera y tener que viajar 12 horas en asiento duro, la clase borreguero por excelencia. Para trayectos largos, no se pueden comprar los billetes en el mismo Pingyao, se tiene que ir hasta la estación de Tayuan, y allí comprar el billete de largo recorrido.
Cash: Es necesario ir con dinero en metálico, puesto que no hay cajeros automáticos y difícilmente cambian moneda, por no hablar de la Visa, que creo que jamás han visto una...
Bueno, esto son cuatro recomendaciones , el resto lo tenéis que descubrir por vosotros mismos. Estoy segura que no os decepcionará, Pingyao es el sueño chino.
Claudia, Agosto 2.002.

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