Girona es una ciudad con personalidad, con caracter propio. Diseñada para ser callejeada, para ser descubierta paso a paso, para desnudar todas sus calles y disfrutar cada uno de los detalles que la visten.

De las pintorescas y coloridas casas a orillas del río Onyar, al romántico y evocador barrio Judio, sus empinadas calles y elegantes escalinatas, te conducen y te seducen con un ambiente y un aroma tan peculiar, que solo Girona puede ofrecer.