Hasta la primavera de 1992 Burgos era para nosotros poco más que su imponente catedral. Tuvimos que viajar a Egipto en 1991 para conocer allí a dos burgaleses que nos abrieron su casa y nos enseñaron a conocer su tierra y a amarla. Ellos han conseguido que sintamos añoranza cuando pasa mucho tiempo sin recorrer sus pueblos, sin sentir ese frío al que no estamos acostumbrados y sin probar su riquísima gastronomía. Creo que Burgos, su provincia, y quizá toda la comunidad de Castilla León, es ... (more)