A la semana siguiente de regresar a Lima de la selva, nos fuimos a Puno, a conocer el lago Titicaca. Salimos el martes del aeropuerto de Lima rumbo a Juliaca, que es donde está el aeropuerto, para luego trasladarnos en autobús hasta la ciudad de Puno. Esta ciudad esta a 3.400 metros de altura sobre el nivel del mar, lo mejor es habituarse poco a poco a la altura, para no sufrir del llamado "soroche o mal de altura".
Llegamos a la noche, buscamos un hotel donde dormir y mientras yo descansaba ya que la altura de Puno me había chocado un poco, pero siguiendo las sugerencias de mi amigo pues todo me fue de maravilla. Èl se dirigió a una de las Agencias para informarse sobre las excursiones al lago Titicaca y las islas, además de todos los lugares posibles a visitar.
Una vez informados sobre las opciones que teníamos, nos decidimos por una de las Agencias que ofrecía los siguientes servicios. Salíamos el miércoles en mañana y volvíamos a Puno el jueves al atardecer.
Nos recogieron en el hotel y nos dirigimos al embarcadero a coger la barca que nos llevaría a las islas flotantes de los Uros. Estos indios viven en el lago Titicaca en unas islas flotantes hechas con totora, Es una especie de caña cuyas raíces producen algo de tierra y sobre esta tierra cortan la totora superponiéndola en capas hasta llegar a la altura de dos metros aproximadamente y sobre los que asientas sus casas. Estas también están construidas con la totora, así como sus barcos para trasladarse por el lago.
Su alimentación es mas bien escasa, pues solo disponen de cinco variedades diferentes de peces y algunos patos, y no tienen ni verduras, ni frutas, tampoco poseen animales de corral, pero si aprovechan el tallo de la totora, de aspecto blanco que tiene un sabor dulce y fresco. Su piel aparece quemada por el frío y el sol, pues en sus islas no hay ninguna clase de vegetación para resguardarse del clima. Una vida muy dura, pero no están dispuestos a abandonar su forma de vivir por las comodidades que les pueda brindar la ciudad y prefieren seguir viviendo así igual que antes lo hicieron sus antepasados. En cada isla viven unas cuantas familias, en las que su número varía entre tres y siete familias, habiendo un total de 45, si es que no me equivoco.
Su vestimenta es muy original y llamativa y ofrecen a los turistas tapices y abalorios confeccionados por ellos mismos, lo que menos me gusto de esta comunidad es que si querías fotografiarles te pedían dinero.
Después de permanecer allí un tiempo, nos dirigimos en barca hasta una de las islas mas importantes que hay dentro del mismo lago y que están habitadas. Como sabréis el lago Titicaca es el lago mas alto del mundo, esta a 3.800 metros sobre el nivel del mar, tiene una largura de 160 km. y una anchura de 60. Sus aguas son de un azulado intenso y dándonos el viento en la cara nos dirigimos a la isla de Amantani.
Allí nos recibieron las gentes de la localidad pues no hay ni hoteles ni albergues y de dos y cada cuatro personas nos hospedaríamos en sus casas, a Erick y a mi nos tocó hospedarnos con una familia donde había varios niños de todas las edades, la comida fue muy frugal, una sopa de verduras y un poco de arroz y la bebida era una infusión de "muña", unas hierbas que son buenas para la oxigenación pues a tanta altura cuesta algo acostumbrarse, pero siguiendo las explicaciones de Erick, me encontré perfectamente, sin mareos ni nada, aunque para caminar costaba. Después de comer, el guía nos esperaba en la pequeña plaza del pueblo de donde pensábamos dirigirnos a una de las montañas de la isla que estaba a 4.100 metros, algunas personas entre las que me incluí decidimos quedarnos en la plaza, pues el esfuerzo era considerable y tampoco había que arriesgarse innecesariamente.
Erick gozaba como un enano, sin esperar a nadie, pues pocas personas pudieron alcanzar la cumbre, subió, bajo de la montaña y ni corto ni perezoso subió y bajo de otra. Yo mientras decidí comprarme un cuaderno e ir anotando todo lo que me había sucedido en mi viaje. Al llegar la noche volvimos a nuestra casa y la Señora nos preparó una ligera sopa acompañada de una tortilla pequeña, Erick tenía mas hambre que el perro de un volatinero, con lo que decidió preguntar a la señora, si podia prepararle otra tortilla. La mujer se lo preparó y Erick comió también parte de mi comida. La verdad que allí todo era muy escaso, y pudimos darnos cuenta de la gran suerte que teníamos de vivir en nuestras casas y de que a ninguno de los dos nos faltara de nada.
Al día siguiente salimos hacia otra de las islas, la mas importante " Taquile ". Cuando llevábamos un rato en la barca comenzó a desatarse un fuerte viento y no os podéis imaginar las olas que se formaron en el lago, parecía que estábamos en mitad del mar, pasamos miedo, el encargado del barco mandó a todo el mundo que entráramos dentro de la barca, pues parecíamos una nuez movidos por las olas. Algunas personas comenzaron a marearse y otras comenzamos a rezar, la cosa se estaba poniendo fea. Gracias a Dios, llegamos a Taquile y nos vimos obligados a atracar en un puerto secundario de la isla así que tuvimos que atravesarla completamente y volver a bajarla hasta el puerto principal. La cumbre también estaba a 4.100 metros y aquí no quedaba mas remedio que subirlo. Así que todos nos vimos obligados a ir caminando muy poco a poco hasta llegar a una pequeña plaza, donde almorzamos y pudimos descansar. En el camino nos encontramos con una compatriota mía, una chica de Alava y me vino bien algo de conversación pues la mayoría de las personas que componíamos la excursión eran norteamericanas o alemanas y con lo que a mi me gusta charlar, no había manera.
Comimos junto con esta chica y su amiga francesa en un restaurante y después de comer, nos dirigimos a la cumbre para bajar posteriormente hasta el puerto, fueron como unas 500 metros, primero cuesta arriba y luego cuesta abajo, esto si que fue la madre del cordero, si subir cuesta, bajar ni que contaros. La altura de los escalones hechos con piedras en algunos lugares era considerable y las piernas casi no me daban, había que pegar un pequeño saltito, claro yo soy pequeñaja y me costaba mas que a otros que se dedicaron a bajar los escalones de piedras a saltos. ¿ A que no os imagináis quien era???. Siii!!! ...... ese mismo, mi amigo Erick que saltaba como cabra en monte, no paraba, parecía que estaba en su casa. Y claro la montaña es su casa de éste chico. Claro que después de hacer el loco por allí sus costillas se resintieron del golpe recibido en la selva y se quedó tranquilito como una malva, pero eso sólo por un momento, porque luego continúo la cabra ésta como siempre corre y corre.
Embarcamos y menos mal que el viaje de vuelta por el lago fue tan agradable como a la ida, el viento ya había parado, y al llegar a Puno, oímos que nuestra embarcación había sido la última en salir quedando prohibidas cualquier salida mas. Tuvimos suerte porque pudimos conocer otras maneras de vivir completamente diferentes.
Es lo que tiene Perú, al ser tan inmenso y gozar de varios climas tan diferentes, también sus habitantes son completamente distintos los unos de los otros, habiendo una gran mezcla de razas y de formas de vivir, a cuál mas interesante. Cuánto mas conozco Perú, mas me enamora y sus gentes no digamos, nos dan cien mil vueltas en educación, en calidez, me hicieron sentir como si estuviera en mi propia casa o mejor si cabe, haciendo que mis vacaciones sean inolvidables.
Dormimos en el mismo hotel y al día siguiente como nuestro avión no salía hasta las 8 de la tarde decidimos conocer algunos de los lugares mas cercanos a Puno, entre ésta ciudad y Juliaca.
Nos acercamos con nuestras mochilas en autobús hasta un lugar llamado Chucuito, !que pueblito mas precioso !,! que gente mas amable !, unas niñas se brindaron a explicarnos todo lo relativo al templo de la fertilidad, las niñas se llaman Tania y Luzmila, de nueve y once años, respectivamente , unas niñas muy agradables y que entre las dos nos explicaron que en el templo de la fertilidad, todo lleno de penes de diferentes tamaños, las mujeres antiguamente para saber si iban a tener hijos, acudían al templo se sentaban en una de los altares que asemejaba un gran pene y derramaban chicha por encima, si el líquido se vertía a los costados, significaba que la mujer no tendría jamás hijos, si por el contrario el liquido discurría por el centro, era que si tendrían familia. Si era una niña la que nacía, se la sacrificaba en un altar a tal efecto, pero si era varón, los papas, súper contentos. También nos contaron que cuando los españoles vieron ese templo, en burla construyeron un pequeño pene en lo mas alto de la iglesia del pueblo, lo que se podía comprobar perfectamente.
Erick no paraba de hacer fotografías y las niñas que nos dijeron que querían estudiar Turismo, nos llevaron a otro lugar donde en mitad de la carretera principal había dos efigies enormes de dos incas, una a cada lado de la carretera, como si fueran las que daban el permiso para llegar hasta el bonito pueblo.
De allí tomamos un autobús que nos llevaría hasta unas ruinas, donde había un montón de "chulpas" o sea tumbas dedicadas tanto a personas como a animales, el lugar era precioso y al cabo de un rato vimos como una fuerte tormenta se iba acercando. Confiamos nuestras cosas a un taxista, un chico muy joven que nos llevó hasta las ruinas. Cuando terminamos el paseo nos dirigimos al taxi y cuál fue nuestra sorpresa cuando comprobamos que había desaparecido.
En las mochilas estaban nuestros documentos y los billetes de avión, se nos cambió la cara, nos dijeron que el chico había ido a por gasolina, se nos hacía tarde para coger el vuelo y empezamos a ponernos nerviosos. Al final decidimos coger otro taxi e ir en busca del chico a la gasolinera. Nos encontramos con él a medio camino, pero sin nuestras cosas. Creí que Erick se lo comía al chico, pues vaya que se hace respetar el majito, al final encontramos nuestras cosas y Erick obligó al chico a llevarnos hasta el aeropuerto. Nosotros estábamos con un buen susto, pero el chico estaba pálido. Al final llegamos al aeropuerto y pudimos coger felizmente nuestro vuelo.
Y así llegamos a Lima y poco a poco se iba acercando la fecha de mi regreso a casa.

Comments
Add a comment