Tras siete horas de largo camino en coche por carreteras interminables que a veces desaparecían tragadas por el desierto, llegamos por fin a Khiva. Fue el punto más al oeste del país al que llegamos y hubo que atravesar una extensa zona totalmente desértica en la que los servicios eran tan básicos y tan escasos que en todo ese trayecto únicamente comimos los bocadillos que nos habíamos preparado en Bukhara aconsejados por nuestra guía. El monótono pero inmenso paisaje ... (more)

Comments
No one has commented on this article yet.
Add a comment