"Jueves Santo", vuele el alma al cuerpo nos juntamos los 4 integrantes originales en casa de Mauricio Talavera, Orrantia detrás de Siglo XX, con alegría nos dimos el abrazo de ley, y acto seguido, comenzamos las coordinaciones con la Agencia que nos llevaría a nuestro objetivo.

Previa revisión de equipos, por las dudas, nos dieron el ok y a dormir temprano, antes unos anticuchos en la plaza y a disfrutar de una hermosa luna llena y de una multitud de personas en la calle, quienes salían de los templos circundantes. Me sorprendió que en Arequipa si se siente la celebración de la Semana Santa, me parece bien, aunque no nos íbamos a unir porque saldríamos temprano del viernes.

antes de terminar el tyercer anticucho en alambre, aparece el quinto integrante, Ronald, del que hablaremos luego porque fue protagonista de la excursión.

"Viernes Santo", Cámaras, trasporte, terremotooooo ... Nos recoge el guía Christían y Carlos su ayudante, hacemos compras de último minuto en una bodega cercana, nos mete un poco de miedo con algunas historias sobre el Volcán, "no todos llegan", "vamos a ver", "no los veo muy bien", . Luego con voz de comando nos dijo: lleven hartos chocolates (agggg ... soy alérgico), caramelos, pasas, agua, y a cargar todo al camión!!!.

Ya en camino vimos polvaredas por todos los alrededores del Misti y la reserva Aguada Blanca, un fuerte temblor dijo el chofer, nos dio miedo, luego bajamos y peor aún, no había pasado, hubo réplica, pero todos querían seguir, por lo que no vi razón para aguarles el plan y me tranquilicé.

Más tarde llamó Mamá, Papá, hermanas rogándome que no suba, pero ya estaba a 2 hrs de camino, al grupo se habían integrado los Roberts, dos gringos, uno Holandés y otro de Irlanda que por esas casualidades de la vida se llamaban igual, Robert o Roberto como los llamaba Christian.

Buena gente los gringos aunque parecían cansados porque habían hecho antes Camino Inka, todos nos ayudamos en los primero tramos, la comida parecía que no se acababa porque todos eran snacks y barras de energía.

Comenzamos la caminata en los 3417 msnm, y después de 2 o 3 hrs recién habíamos subido a los 35000 msnm, frustrante no?? .. y parecía que faltaba, corrijo, faltaba un montón.

Luego de cada hora y 20 minutos aproximadamente, parábamos unos 15 minutos para beber (agua por si acaso), y comer algunas pasas negras y chocolates. En el camino vimos plantas en peligro de extinsión , un águila y hasta colibrís de colores, rocas enormes de formas caprichosas pero bellas, que el volcán debió poner allí hace mucho para darle a los que quisieran visitarlo un lugar de descanso y refugio. Al final (como a las 5pm) y sin creer que veríamos algo más bonito que lo mencionado líneas arriba, a nuestras espaldas se revela el Pichupichu envuelto en nubes hasta la mitad, la ciudad había desaparecido ante nuestros ojos, estábamos a 4600 msnm, y aún faltaban 200 metros más; necesitaba guardar aliento para el último tramo, pero la vista me lo arrebató sin más ni más. Qué impotaba !! estábamos sobre las nubes y esto casi siempre lo he visto desde un avión. Pensé en alguien en ese momento, pero lo dejo allí, necesitaba recuperar fuerzas la caminata se tornaba aún más dura; bien versa la canción, "Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida" .

Casi sin fuerzas y con dolor de hombros por la mochila, llegamos al fin al Campamento de avanzada 4800 msnm, una hazaña, pero aún nos faltaban 1000 metros más, q comenzaríamos a atacar a las 02:30am de la madrugada del sábado. La noche vino a penas llegamos, el frío también nos acompañó desde el principio, unos -3 C°, y la ropa que llevé no servía (haberlo dicho antes), me puse a temblar, por lo que opté por refugiarme en la carpa, envolverme en el saco de dormir por 30 minutos para conservar el calor, luego salí, y la ciudad y el aeropuerto se veían muy iluminados, vimos dos aviones llegar y todo parecía como muy pequeño y nosotros muy grandes.

Más tarde esa misma noche, la luna salió enorme por detrás del Volcán, como reflector iluminó todo el campamento y vimos algunas estrellas fugaces, nunca había visto una, pedí un deseo, pensé en ese alguien otra vez, pero a quien engaño, esas cosas no existen, el frío arreció y tenía sueño, regresé a la carpa, no antes de recibir mi ración de cena (muy breve, por cierto). Cerramos la carpa, que me tocaba compartir con Ronald, pensé en dormir pero no podía por el frio, luego ya caliente pensé en dormir un poco antes de atacar la cumbre, pero mi compañero de Carpa roncaba como tanque ruso de la 2da gerra mundial, no pegué un ojo hasta q tuvimos q levantarnos a las 230am.

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Vean las fotos ... aki <http://www.worldisround.com/articles/327595/>