SEPTIEMBRE

Hiroshima. Sólo pronunciar su nombre nos eriza la piel. La emoción que se respira en el Museo, creado en el Parque de la Paz como testimonio de lo que nunca debió ocurrir, sólo es comparable a la que sentimos cuando visitamos algunos lugares de Vietnam, o en la isla de Goré, plataforma de la esclavitud. Sólo el hombre ha sido capaz de inventar las formas más retorcidas de destruirse a sí mismo buscando el poder. No podemos más que ser testigos de nuestra historia reciente y no ... (more)