Aprovechando que mi avión de regreso hace escala en Buenos Aires, y que allí se encuentran mis amigos de ya hace muchos años Isolde y Carlitos, me auto-invito a su casa. Llego ya de noche en pleno primer partido de su "dios Maradona" como seleccionador (tremenda paliza que le metieron a Venezuela), y vamos directos a la casa. Charlamos de las familias, de futbol, de Venezuela, de los Kirchner, y vamos a dormir. A la mañana siguiente me despiertan las campanas de la iglesia, abro la ventana, y lo primero ... (more)