Yermas esferas, sinuosas colinas, curvas imposibles que el paso del tiempo y los fenómenos atmosféricos, han moldeado en las extrañas tierras de la Capadocia. Formas caprichosas, insinuantes, que hacen volar la imaginación y te transportan a un mundo incognoscible, donde el arte de lo imposible es posible. La naturaleza, como si de un escultor excéntrico se tratara, ha conseguido realizar una obra de arte sin precedentes. Fuerza, armonía y pasión, así es la Capadocia.