Tannheim, blanco, puro y entrañable como una postal de Navidad. Un lugar de cuento, repleto de detalles y gente encantadora. Imprescindible degustar sus riquísimos platos y deslizarse por sus pistas de ski, donde te encontrarás con unas vistas y paisajes impresionantes.

Y a pocos kilómetros, cruzando fronteras, nos encontramos con los castillos de Baviera, unas construcciones de ensueño. El castillo del rey Ludwic, te hará rememorar las escenas más románticas e impactantes de las óperas ... (more)